Sendero Ventilla

Ficha técnica del itinerario:

Localización:     Lobras (Alpujarra granadina)

Longitud:     6,5 Km

Duración aproximada:     2 horas

Dificultad:     media

Tipo de itinerario:     circular

Punto de salida y llegada:   antiguas escuelas de Lobras

Perfil de la ruta

Descripción del itinerario y puntos de interés

    El Sendero Ventilla es un sendero circular que parte desde el pueblo de Lobras, más concretamente junto a la Ermita de las Ánimas y junto a las antiguas escuelas, en este primer tramo coincide con el GR-7 dirección Cádiar, andamos unos metros sobre carretera asfaltada ya que al poco tiempo tomamos una pista que nos sale a la derecha, en este punto dejamos el GR-7 para unirnos a otro sendero el GR-142 en esta ocasión dirección Nieles.

Inicio, camino de las Escañás
Inicio del camino de las Escañás

    Esta pista por la que andamos ahora es muy poco transitada y se conoce en el pueblo como "Camino de las Escañás", baja entre cultivos de almendros, olivos y pequeños huertos de los vecinos de Lobras; de vez en cuando salen otras pequeñas pistas o caminos que llevan a otros bancales, pero nosotros tenemos que seguir por el camino principal que siempre va en sentido descendente.

    Después de andar un kilómetro aproximadamente la pista cruza un pequeño riachuelo que no suele llevar agua normalmente, sólo en época de lluvia y muy poca, tras cruzar el puente la pista sube en una curva muy pronunciada, por donde continúa el GR-142, nosotros debemos tomar una bifurcación a la izquierda a otra pista más pequeña que sale haciendo un giro de casi 90º;

Puente sobre el río
La pista cruza el pequeño barranco, separación del GR-142

esta nueva pista, que vuelve a cruzar el riachuelo ya sin puente unos metros mas abajo, se utiliza sólo para llegar a una labor de almendros. Resulta curioso ver a los pocos metros unos tarajes justo al lado derecho del camino, tienen un porte de árbol llegando a medir 6 metros de alto. Después de caminar durante un ratito entre almendros, la pista muere en el barranco y tenemos que continuar por una vereda.

    Este barranco es conocido por la gente de la zona como el Barranco del Riachuelo, el paseo por este tramo es muy agradable ya que hay bastante sombra de álamos y tarajes, también encontramos aromáticas como tomillo, orégano, lavanda, el falso regaliz, etc. Dentro del barranco no hay pérdida alguna: hay que seguir caminando cauce abajo, en ocasiones cruzamos de una orilla a otra pero no hay problema porque, como se apuntaba antes, normalmente no lleva agua excepto cuando llueve, pero siempre hay sitios por donde cruzar.

    Existe en este barranco un tajo a mano derecha, de roca más blanca que el resto de la zona, se llama Tajo los Vilches, antiguamente con las piedras que se sacaban de ese tajo se hacía la cal y en los pequeños barranquillos, que desembocan a este por el que caminamos, todavía quedan caleras donde se calentaban estas rocas. Aunque ahora están todos los montes llenos de aulaga y retamas, siendo prácticamente intransitables, antes estaban completamente limpios ya que todo se cortaba para las caleras y para el fuego del hogar.

    Caminando barranco abajo, llega un momento en el que se abre y se hace más amplio, en este punto se ven unos tarajes a la izquierda del barranco, nos tenemos que desviar hacia la izquierda, cruzar estos tarajes y encontraremos el sendero que sale del barranco y comienza a subir.

    Merece la pena realizar una parada en este punto y tomar un descanso, el sendero por el que veníamos era el antiguo camino que utilizaban los vecinos de Nieles para llegar hasta el Molino del Tajo del Aguila y hasta otros molinos y almacenes situados al otro lado del Guadalfeo.

    Si queremos acercarnos al Molino del Tajo del Aguila son apenas 20 minutos desde este punto y si vamos bien de tiempo podemos acercarnos a verlo, aunque no queda nada del antiguo molino ya que está todo en ruinas. Para llegar hasta él, tenemos que continuar barranco abajo, a unos doscientos metros llegamos al Río Guadalfeo, al llegar a este punto tomamos a la derecha y hasta que nos encontremos con el molino que está en el curso derecho del río.

Cuesta del puntal
Comienzo de la cuesta del puntal

    Para continuar con nuestro camino (el Sendero Ventilla) nos situamos en el punto donde nos habíamos tomado un descanso, desde aquí comenzamos una pequeña subida aunque algo empinada, se llama la Cuesta del Puntal y por aquí llegaban los vecinos de Lobras al Molino del Tajo del Aguila. Es una rápida subida que nos lleva hasta la era del Cortijo el Puntal, el cortijo está abandonado pero es un sitio bonito desde el que poder ver el pueblo de Nieles con el Mulhacen de fondo.

    A partir de aquí continuaremos nuestro camino ascendiendo por la pista hasta el final. Continuamos subiendo para situarnos en la loma del Cerro Ventilla, esta loma está completamente cultivada de almendros e higueras, según la época del año en la que decidamos hacer el paseo podremos probar o no sus frutos.

    En cuanto comienza la subida más suave llegamos a un cruce donde encontramos la pista principal, tomaremos hacia la derecha, desde aquí iremos caminando todo el rato por la cresta de la loma del Cerro Ventilla, es un paseo muy bonito ya que podemos disfrutar de unas vistas panorámicas, a la derecha toda la Sierra de la Contraviesa, a la izquierda los pueblos de Nieles, Lobras, Tímar y Juviles con Sierra Nevada al fondo y si volvemos la vista atrás veremos la Sierra de Lújar y la Sierra de Almijara y Tejeda en Málaga.

Panorámicas
Vistas panorámicas desde el Cerro Ventilla: Lobras, Tímar y Juviles

    Esta pista por la que caminamos era el camino utilizado antiguamente por los vecinos de Bérchules para ir en invierno a Granada, evitando así el río Guadalfeo durante algunos kilómetros, aunque luego tenían que bajar de nuevo al río por la Cuesta del Puntal.

    A lo largo de la pista salen otros caminos que bajan hacia un lado u otro de la loma, no les prestaremos atención y continuaremos por la pista principal pasando junto a algunos cortijos y rodeados todo el camino por almendros e higueras.

    Al llegar al cementerio de Lobras volvemos a salir al asfalto, tomando hacia la izquierda dirección Lobras, a unos trescientos metros pasamos junto a las Eras de los Llanos, aun intactas, la Era de arriba se conserva mejor que la de abajo, desde la Era de arriba también se disfruta de unas vistas estupendas del pueblo, la Sierra de la Contraviesa y de la Sierra de Lújar. En esta Era el día 29 de agosto se celebra una fiesta, se llama "El entierro de la zorra", se vienen los jóvenes y los mayores del pueblo y se hacen juegos tradicionales.

    Aquí volvemos a coincidir con el GR-7, continuamos por el asfalto hasta el pueblo que lo encontraremos a trescientros metros.